2. Los problemas de la coalición republicano-socialista
a) Una coyuntura económica desfavorable

Por último, el gobierno optó por disminuir el gasto público para reducir el déficit heredado de la dictadura de Primo de Rivera y conseguir el equilibrio presupuestario. Pero la disminución de la inversión pública tuvo repercusiones desastrosas sobre los sectores de bienes de inversión al reducirse simultáneamente la inversión pública y la privada.
b) La conflictividad social
La lentitud de las reformas emprendidas provocó el descontento de los trabajadores. En Andalucía, Extremadura y Castilla la Nueva, donde predominaban los latifundios, la reforma agraria representaba para muchos campesinos la única esperanza de mejorar su nivel de vida.
Las huelgas, las insurrecciones y las ocupaciones de tierras fueron en progresivo aumento. Estos hechos produjeron un enorme desgaste del gobierno y la crisis fue aprovechada por todos los sectores contrarios a la República para intentar acabar con la coalición republicano-socialista.
c) La reorganización de las derechas
El centro-derecha se reestructuró alrededor del Partido Radical de Lerroux. La CEDA (1933) contó rápidamente con un buen número de afiliados y con un líder indiscutible: José María Gil Robles.
Asimismo, Renovación Española (José Calvo Sotelo), la Comunión Tradicionalista (carlistas) y los grupos fascistas de la JONS y Falange realizaron una intensa actividad de agitación contra lo que ellos consideraban el avance del marxismo y el peligro de una revolución bolchevique.
El general Sanjurjo protagonizó un golpe de Estado (agosto 1932), pero fracasó estrepitosamente.
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